por Andrés Bustos
Abstract
El desarrollo paulatino de la técnica en las diversas áreas de producción, ha presentado un avance a grandes velocidades en el último período. La incorporación de industrialización en todos los ámbitos, el desarrollo de la computación, robótica y otras ciencias de apoyo a la realización de tareas humanas ha terminado por modificar el modo en que nos relacionamos con las actividades de producción, produciéndose entrecruzamientos entre disciplinas, obligando a desarrollar nuevas metodologías para acelerar las etapas de diseño.
En arquitectura, el desarrollo tecnológico ha permitido gracias a la incorporación de nuevos materiales, sistemas computacionales de diseño (BIM, CAD), generar proyectos con un alto nivel de complejidad, y construirlos con mínimas tolerancias de error.
¿De qué manera estamos enfrentando los arquitectos este nuevo panorama, para desarrollar una nueva arquitectura, de manera que este progreso vaya en favor de nuestro proyecto, y no sea simplemente parte de un proceso global?
El proyecto de la terminal portuaria de Yokohama en Japón, obra de los arquitectos Farshid Moussavi y Alejandro Zaera Polo (FOA), 1996 – 2002, es una obra de gran complejidad, en todas sus etapas de progreso, pero sin embargo, estos requerimientos responden a la búsqueda del desarrollo de uno de los elementos primarios de la arquitectura, el programa.
1La técnica integrada en la arquitectura.
A través de la historia, la técnica ha sufrido un constante desarrollo, estando incorporada en los diversos procesos y áreas en las cuales el hombre ha establecido sus procesos de emancipación. Este constante progreso, ha llegado en el último período histórico a conformar uno de los pilares principales de la actividad humana, debido a la inversión de recursos en ello aplicados, y a la velocidad de los avances en esa área.
En la búsqueda de disminuir los esfuerzos que el hombre debe realizar para subsistir, la técnica ha permitido acortar el tiempo dedicado a tareas de producción, pero ¿qué hacer con el tiempo restante?. Ante esta disyuntiva, podemos vislumbrar la falta de sentido de nuestras vidas, cada vez más desconectadas del medio.
“La técnica es lo contrario de la adaptación del sujeto al medio, puesto que es la adaptación del medio al sujeto”[1]
Los requerimientos y necesidades que buscamos satisfacer a través de los avances de la técnica, corresponden en la actualidad a necesidades de segundo orden, a una comprensión de “bienestar, buen vivir” que no necesariamente guarda relación con las necesidades primordiales, es por ello que estas necesidades son cambiantes y móviles, razón por la cuál la técnica no es capaz de entregarnos una solución a la búsqueda inicial, ofreciendo en cambio un mundo fascinante y vasto de nuevos inventos y avances.
“(…) eso que el hombre llama vivir, el buen vivir o bienestar es un término siempre móvil ilimitadamente variable. Y como el repertorio de necesidades humanas es función de él, resultan éstas no menos variables, y como la técnica es el repertorio de actos provocados, suscitados por e inspirados en el sistema de esas necesidades, será también una realidad proteiforme, en constante mutación “[2]
Esta condición en los avances tecnológicos, ha guiado el progreso y desarrollo a una creciente especialización, formando una innumerable cantidad de áreas específicas de estudio y desarrollo, imposibilitando la existencia de una visión global, holística.
La arquitectura como disciplina, enfrenta hoy la problemática para generar su capacidad de organizar diversas actividades y áreas, al realizar la programación, tanto en proyecto (desarrollo programático) como en construcción (programación de obra).
“Lo mismo que el hombre se encuentra al vivir instalado en el sistema rígido de los movimientos de su cuerpo, así se encuentra instalado, además, en el sistema fijo de las artes, que es como se llaman en pueblos y épocas de este estadio la técnicas. El sentido propio de techné, en griego, es ese (…)”[3]
¿Con qué herramientas cuenta el arquitecto para superar esta problemática?
Para responder esta interrogante podemos distinguir las áreas sobre las cuales opera el arquitecto, en tanto el desarrollo del proyecto, y su concreción pueden ser identificadas como operaciones alternas.
A través de la siguiente investigación buscaré identificar el desarrollo técnico en las diferentes etapas que componen el proyecto, así como aquellas instancias que diferencian el proyecto como tal, y su etapa de construcción.
”La obra es algo de la cual se estudia la forma y luego como algo secundario, a veces, se resuelve la construcción”[4]
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